El hombre politécnico: un ciudadano formado dentro de sus pasiones

© Rafael Hernández

EL HOMBRE POLITÉCNICO
Por Rafael M. Hernández

“El hombre politécnico” pretende dejar de lado la división categorista del sistema educativo actual en la que se clasifica a las personas en caminos completamente determinados. Este proyecto pretende construir una realidad radical, en la que como si se tratara de una obra perteneciente al realismo mágico, la arquitectura se muestra a la sociedad como una herramienta humanista. Es así como surge el “hombre politécnico”, un ciudadano formado dentro de sus pasiones.

Para este proyecto se toma como punta de lanza la frase de Howard Gardner, profesor de Educación y Cognición de la Universidad de Harvard: “La educación debe hacerse cargo de entenderse a uno mismo. Lo importante es saber decidir a que nos vamos a dedicar y cuanta pasión y amor vamos a poner a esa tarea”.

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Esta metáfora de la que habla este catedrático trata de como la tradición ha pensado que sólo tenemos una inteligencia única. Es decir, siempre se ha pensado que nuestro cerebro es un único ordenador, en el que si somos inteligentes este funciona perfectamente. Sin embargo si funciona a una baja capacidad y comete unos cuantos errores estamos en la media. Una inteligencia por la que sólo podemos ser ingenieros, arquitectos o sociólogos. 

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Sin embargo, debemos pensar que estamos constituidos por numerosos ordenadores pequeños. Por ejemplo uno se encarga de la música, otro de la información espacial, otro de la información corporal, formando todos ellos una inteligencia múltiple. Por tanto a la vez somos ingenieros, arquitectos y sociólogos. Hemos dejado la inteligencia tradicional para alcanzar una inteligencia dialogada.

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Pero “el hombre politécnico” necesita un lugar y ese lugar lo constituye el “Mapa del conocimiento en Madrid”. La red neuronal de todas las instituciones públicas de la ciudad que tienen una vocación de investigación humanista y que por tanto se van a convertir en el lugar del proyecto. Si observamos el mapa, todas las instituciones constituyen el corazón de la ciudad.

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Sin embargo todo corazón necesita un cerebro y esta es la función que va a realizar el nuevo edificio. El instituto politécnico pretende ser el nodo central que permita la visualización de las mismas por parte de los ciudadanos y establecer sinergias entre todas ellas. Convirtiéndose en una herramienta donde se ponen en común todas las investigaciones, donde los ciudadanos pueden formar parte de ellas y las empresas potenciar sus nuevos desarrollos. Permitiendo al mismo tiempo la aparición de nuevas investigaciones interdisciplinares que interrelacionan todos los nodos del mapa.

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Así el proyecto pretende convertir esta idea en realidad a través de las formas arquitectónicas. Por eso la organización del instituto se convierte en una serie de contenedores vacios y flexibles, fruto de un movimiento centrífugo de los elementos que deben construir y hacer utilizable la planta. En las fachadas de estos espacios se agolpan no sólo los espacios de circulación y servicio, sino también los pedagógicos, mecánicos y técnicos. Convirtiéndose en un muro grueso que debe recorrerse obligatoriamente. El propio proceso constructivo del edificio se convierte en la primera actividad formativa del instituto.

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Todos los acabados interiores son neutros, permitiendo futuras actuaciones que deriven en estratificaciones de cambio. La red de instalaciones interior permite las futuras transformaciones de los espacios, mientras que el sistema de acabados utiliza los mínimos recursos para dotar de función a cada área.

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Así por ejemplo, los estores no sólo sirven para oscurecer las salas de proyección o de conferencias, a la vez se convierten en elementos que aportan cualidades acústicas o se utilizan como las propias pantallas de proyección de las salas. De esta manera el edificio se convierte en un instrumento para conocernos a nosotros mismos que permite aplicar la evolución tecnológica y los recursos humanos a nuestras pasiones.

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* Tesis desarrollada por el arquitecto español Rafael Hernández
Tutor: Francisco Alonso de Santos

Sobre este autor/a
Cita: Rafael Hernández. "El hombre politécnico: un ciudadano formado dentro de sus pasiones" 25 sep 2014. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/627660/el-hombre-politecnico-un-ciudadano-formado-dentro-de-sus-pasiones> ISSN 0719-8914

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