
En diciembre, Milán tuvo niveles de contaminación atmosférica tan altos que hicieron que las autoridades rápidamente decretaran varias medidas durante el mes para darle a sus habitantes la opción de movilizarse por la ciudad sin la necesidad de recurrir a los automóviles.
En este sentido, lo que se hizo fue fomentar la movilidad sustentable fijando que los viajes en el transporte público (buses y metro) se pudieran hacer durante el día solo con un pasaje de €1,50, que las bicicletas públicas fueran gratuitas y que los automovilistas no pudieran circular en la céntrica “zona verde”, entre las 10 am y las 4 pm, por dos días.
