
Muchos avances tecnológicos han cambiado la forma en la que diseñamos en los últimos 150 años, pero quizá ninguna ha tenido un impacto tan grande como la invención del ascensor. Antes de que Elisha Otis diseñara el freno de seguridad del ascensor en el año 1853, los edificios rara vez llegaban a los 7 pisos. Desde entonces, los edificios sólo han crecido más y más. En 2009, el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, alcanzó un máximo de 163 pisos (atendidos por los ascensores Otis). Después de un siglo y medio de esta invención, la tecnología del ascensor ha cambiado relativamente poco, hasta muy recientemente.

Los últimos años hemos visto muchas innovaciones en los ascensores. Mientras que los cables existentes de ascensores han llegado a un máximo de aproximadamente 500 metros de longitud, UltraRope, una tecnología de cables de ascensor por el fabricante finlandés KONE reveló el año pasado cables que permiten viajes de hasta 1km sin parar, el doble de la distancia actual.
Para aumentar la capacidad de los ascensores, la empresa alemana ThyssenKrupp ha desarrollado su tecnología TWIN, que apila 2 ascensores dentro de un mismo eje (con una parada extra por debajo del nivel más bajo y por encima de los pisos más altos, por lo que una cabina puede aparcar en este lugar para dar acceso al piso deseado a su cabina doble). La compañía también está trabajando actualmente en MULTI, un sistema de ascensor que elimina la necesidad de un cable, lo que permite que los ascensores viajen de forma independiente, tanto vertical como horizontalmente a través de los ejes de los shaft dentro de un edificio.
