
En diversos momentos de la historia, la escala humana y la aproximación de los edificios a la dimensión sensible y vinculada al cuerpo fueron los valores perseguidos por los arquitectos, un objeto de reflexión dentro de la producción teórica del campo. Aunque es una virtud que un espacio pueda ser abordado en una relación directa entre la persona y la construcción, existen situaciones, y más que eso, algunas escalas de proyecto, que sólo pueden ser percibidas a partir de una mirada más distanciada.

La vista aérea, muy difundida en los días actuales con el advenimiento y popularización de los drones y de los servicios de mapeo, sirve muy bien a las propuestas a gran escala, como proyectos urbanos o de edificios de infraestructura. En las etapas de elaboración de un proyecto, o ya sea con ejemplares construidos, se trata de un instrumento que puede relevar articulaciones entre grandes masas edificadas o incluso proporcionar una imagen total de un edificio complejo.












