Reducir el costo de un edificio sin sacrificar la calidad: La experiencia de VAGA

Reducir el costo de un edificio sin sacrificar la calidad: La experiencia de VAGA

Desde los primeros bocetos de un proyecto de arquitectura, es fundamental que las restricciones estén bien definidas. Esto guiará el proyecto, haciéndolo más adecuado a la ubicación, las posibilidades de los propietarios y las condiciones locales. Entre las restricciones más comunes, reducir el costo de la obra es quizás la más común. Conversamos con los arquitectos de VAGA, una oficina con sede en São Paulo, sobre los desafíos y las oportunidades de trabajar en proyectos con presupuestos reducidos.

Eduardo Souza (ArchDaily): Para muchos arquitectos, la restricción presupuestaria parece verse como un problema. Para ustedes, ¿es también una oportunidad?

VAGA: Todo proyecto tiene como punto de partida una serie de limitaciones, que van desde las condiciones geográficas y sociales, hasta la realidad económica del mandante. Armados con toda esta información, los arquitectos tenemos el desafío de materializar un objeto que, sumado a otras intenciones y expectativas, interpreta las condiciones absolutas y transforma una realidad preexistente. Dentro de la oficina, tratamos de ver estas limitaciones como oportunidades, es decir, cuanto mayor es el desafío, más inventivas e ingeniosas deben ser las soluciones y, en consecuencia, más intrigante y singular se vuelve el proyecto. Como oficina, nunca fue nuestra intención trabajar dentro de un nicho específico, creemos en una producción arquitectónica diversa e integral.

Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti
Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti

Vivimos en un mundo en el que la cuestión financiera es siempre relevante y debemos estar preparados para enfrentar las realidades más diversas, operando principalmente en un país tan desigual como Brasil.

ES: En la descripción del proyecto Vila Amélia, ustedes comentan que se pudo lograr un valor de metro cuadrado reducido (R$ 1.300 en 2017, lo que equivalía a unos US$ 407 en el precio promedio de la época). ¿Qué factores permitieron lograr un valor inferior al habitual?

V: En este caso, un proyecto previo desarrollado para el mismo cliente fue fundamental para que Vila Amélia se concretara de la forma en que fue concebida inicialmente. En este primer proyecto, un edificio residencial de 4 unidades, también dentro de los estándares del programa Minha Casa Minha Vida, propusimos soluciones específicas no acordes con la realidad local o con las limitaciones financieras del desarrollador, como marcos generosos y acabados que requirieron demasiado refinamiento en la ejecución. Como éramos recién egresados, en ese momento aún sin bagaje profesional, terminamos pecando en este sentido y el proyecto cambió durante la construcción, al intentar adecuarlo a un presupuesto restringido, hecho que inicialmente nos trajo una gran frustración. Sin embargo, con la finalización de la obra, nos dimos cuenta de que la parte arquitectónica adoptada había sido respetada y era lo suficientemente fuerte como para preservar la calidad y las relaciones entre espacios, a pesar de la sustitución de algunas soluciones previstas en el proyecto. Además, las soluciones fueron muy bien aceptadas comercialmente por presentarse como una alternativa espacial inusual en medio de las otras incorporaciones locales.

Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti
Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti

Cuando se nos presentó la oportunidad de diseñar Vila Amélia, los errores y aciertos de esa oportunidad anterior guiaron nuestra postura desde el principio. Buscamos comprender la realidad de la mano de obra local, los estándares de la industria, los sistemas constructivos viables y la predisposición del constructor a adoptar determinadas soluciones por ser más comunes. Entender estos temas fue fundamental para que pudiéramos pensar en el proyecto de forma coherente y acorde con la realidad financiera de la empresa. Además, teníamos la premisa de adoptar un partido arquitectónico que tuviera calidad en sí mismo, creando espacios y relaciones valiosas sin depender de soluciones arquitectónicas demasiado costosas o rebuscadas.

Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA
Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA
Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA
Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA

ES: En el proyecto Galpões CL, parece que la reducción de costos también fue una premisa desde el inicio del proyecto. ¿Puedes hablar un poco sobre las decisiones tomadas en este caso?

V: En el caso de Galpões CL, el tema financiero fue aún más restrictivo: el valor del m2 fue de alrededor de R$ 700 en 2019 (lo que equivale a unos US$ 180 según el precio promedio de época). Obviamente, el programa en sí mismo fue uno de los factores que permitieron un costo tan bajo. Entre los otros factores, destacamos nuestra presencia constante en la obra, ya que fuimos responsables no solo del proyecto, sino también de la gestión de la obra.

Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata
Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata
Galpões CL / VAGA. Image Cortesia de VAGA
Galpões CL / VAGA. Image Cortesia de VAGA

También fue importante la estrecha relación que se estableció entre nuestra oficina, el constructor y el cliente desde el inicio del proyecto, todos aportando soluciones basadas en su área específica de conocimiento para que el edificio se pudiera consolidar de la mejor manera posible, siempre con gran atención a la cuestión económica. Además, la adopción de ciertos artificios en el proyecto fue decisiva: el partido arquitectónico parte de la solución estructural, en la que los planos de mampostería estructural hacen la separación entre los galpones, además de servir como planos de engarzado para las losas y las piezas metálicas que soportan la cubierta.

Se trata de una obra sumamente racionalizada en la que la naturaleza de los materiales no quedó oculta por los acabados, aprovechando la estética de los bloques de hormigón visto, el contrapiso de hormigón pulido y los ladrillos de vidrio de la fachada, que no requieren el uso de marcos.

ES: ¿Cuáles son las principales diferencias entre las obras residenciales y las obras comerciales e industriales?

V: Cada tipología tiene sus especificidades que terminan por determinar ciertas decisiones iniciales de diseño y en consecuencia, el costo de su construcción. Un espacio destinado a la vivienda debe ser acogedor, además de poder brindar privacidad y convivencia colectiva en diferentes momentos o incluso simultáneamente. En general, esto termina impulsando la necesidad de crear espacios para usos específicos (ideales para comer, cocinar, dormir, trabajar, etc.), cada uno con características particulares, diferentes niveles de privacidad e integración.

Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata
Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata

A la hora de diseñar espacios para uso comercial o industrial, generalmente nos encontramos con la necesidad de que el edificio cubra la necesidad básica de albergue con una mínima infraestructura para su funcionamiento, además de entregar una alta flexibilidad, debido a la mayor imprevisibilidad y variedad de usos posibles. A lo largo de la vida útil de este tipo de edificaciones, pueden producirse numerosos cambios debido a las necesidades específicas de cada ocupante, haciendo de la flexibilidad un aspecto fundamental a considerar desde el momento de la concepción. En el caso de Galpões CL, por ejemplo, inicialmente se imaginó que las unidades serían ocupadas por usos como tiendas de conveniencia, pequeños carpinteros, cerrajeros o talleres, pero no se tenía certeza de cómo el complejo sería acogido por la población local.

Al finalizar la obra, observamos que los almacenes despertaron el interés principalmente de los comerciantes, ya que se presentaban como una situación única en la ciudad, utilizando los módulos para contener bares, restaurantes y tiendas de ropa. Para que esta incertidumbre inicial de usos no limitara la comercialización de los espacios por parte del promotor o propiciara una obsolescencia temprana del edificio, era fundamental considerar este alcance e indeterminación de usos desde el inicio. Sin embargo, esto no significa que los edificios de viviendas no deban contar con un cierto nivel de versatilidad para poder adaptarse a la demanda y deseo de cada familia a lo largo del tiempo.

Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata
Galpões CL / VAGA. Image © Pedro Napolitano Prata

Creemos que la flexibilidad es un tema contemporáneo a considerar.

ES: ¿Qué determina la elección del sistema estructural, materiales y productos presentes en cada proyecto?

V: El partido arquitectónico de un proyecto va mucho más allá de la distribución de los espacios en planta. En nuestra opinión, el sistema estructural y la materialidad deben ser investigados y definidos junto con la organización del programa, y ​​deben integrar un conjunto acorde con las intenciones del proyecto.

Un partido arquitectónico, por lo tanto, debe contemplar tanto los aspectos materiales de una construcción física, como la economía, la racionalización, la ecoeficiencia y otras soluciones técnicas, como cuestiones inmateriales y simbólicas, como la atmósfera que será creada, las relaciones humanas que serán enaltecidas y la condición de la realidad que será transformada.

Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA
Vila Amélia / VAGA. Image Cortesia de VAGA

Todos estos temas deben manifestarse a través de la materialización de un objeto o un conjunto que vislumbre, esencialmente, la fundación de un lugar. Este es el papel principal del arquitecto en su oficio.

ES: Cuando la restricción de costos es grande, el arquitecto está obligado a decidir sobre dónde es posible gastar un poco más y dónde es necesario ahorrar. Para ustedes, ¿en qué parte del proyecto nunca debemos rendirnos?

V: Cada vez que existe una limitación significativa en el presupuesto, buscamos concentrar los esfuerzos financieros en elementos específicos que sean capaces de potenciar determinadas relaciones entre los espacios propuestos, el territorio en el que se insertan y las personas que lo habitarán. La definición de estos elementos proviene exclusivamente de las problemáticas particulares de cada proyecto, con situaciones en las que es necesario priorizar una apertura generosa para buscar una vista, espacios libres y amplios capaces de albergar usos inusitados, una composición volumétrica singular que inaugure un marco territorial, o alguna tecnología que represente una eficiencia económica a largo plazo.

Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti
Vila Amélia / VAGA. Image © Leonardo Finotti

Es fundamental tener en cuenta no solo el gasto inmediato de ejecución, sino también los gastos que se producirán a lo largo de la vida útil del edificio, que pueden apuntar a una mayor inversión en determinados elementos en un primer momento, apuntando a una mayor eficiencia o menor necesidad de mantenimiento. Otra idea que revisamos con frecuencia es la búsqueda de la 'verdad de los materiales', es decir, encontrar el material y la técnica más adecuada a esa situación concreta, evitando el uso de componentes superfluos y acabados prescindibles.

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Sobre este autor/a
Cita: Souza, Eduardo. "Reducir el costo de un edificio sin sacrificar la calidad: La experiencia de VAGA" [Reduzir o custo de uma edificação sem sacrificar a qualidade: a experiência de VAGA] 02 may 2021. ArchDaily México. (Trad. Franco, José Tomás) Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/960098/reducir-el-costo-de-un-edificio-sin-sacrificar-la-calidad-la-experiencia-de-vaga> ISSN 0719-8914

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