
La experiencia de cada persona en una ciudad es única. Ya sea que alguien visite un lugar por primera vez o bien que haya vivido allí durante toda su vida, sus experiencias quedan determinadas por sus interacciones personales con el entorno construido. Los edificios, los paisajes y las calles se unen para ofrecer una oportunidad de estimulación sensorial aunque, sin embargo, la mayoría de ellos resultan incapaces de brindar inspiración. Si bien la infraestructura de una ciudad da cuenta de la habitabilidad, no se le otorga la misma importancia al disfrute y los juegos integrados dentro del tejido de la ciudad pueden ayudar a mejorar el compromiso de los usuarios en los espacios urbanos.
La gamificación describe la aplicación de elementos del juego a otras áreas de actividad. Cuando se aplica al contexto urbano, se presenta como nodos de interacción lúdica que crean formas transformadoras de experimentar la ciudad. La gamificación urbana utiliza atributos como puntuación, competencias y reglas de juego en muchos dominios para fomentar la participación entre las personas y el entorno construido. Los juegos brindan un campo lúdico para que los miembros de la comunidad se reúnan e interactúen, cada cual sujeto a las mismas condiciones, independientemente de su origen social.



