
La mayoría de los arquitectos pueden relacionarse con la sensación de estar inmersos en una profunda devoción por la arquitectura. Lo que comienza como una carrera de ensueño se convierte en una pesadilla para muchos. Después de una educación rigurosa, la experiencia de una carrera tumultuosa puede desanimar a los profesionales. Los hilos de Twitter y las publicaciones de LinkedIn han debatido ampliamente los temas de largas horas de trabajo y salarios dispares, sin muchas soluciones. Los arquitectos están constantemente en guerra entre la profesión y la pasión, una yuxtaposición de amor y desesperación. Quizás, en la raíz de estos problemas está la definición coloquial del sustantivo 'arquitecto'.
"La arquitectura es una forma de trabajo que se disfraza de trabajo de amor", escribe el estudio de arquitectura Adjustments Agency. La declaración refleja crudamente la realidad de la vida profesional de un arquitecto. Comportamiento poco profesional, ofertas de trabajo escritas de manera deshonesta y la comprensión de que una carrera en arquitectura requiere un grado alarmante de sacrificio — estas son las experiencias que caracterizan muchas carreras de arquitectura de nivel inicial y medio. Estas son las experiencias que han desilusionado a los profesionales talentosos que buscan el cambio.





