
La arquitectura residencial en la India refleja directamente las prácticas étnicas y estilos de vida de sus diversos ciudadanos. Las primeras casas se desarrollaron como unidades de asentamientos más grandes centrados en la comunidad. La arquitectura de estas residencias se encuentra profundamente relacionada con valores culturales, por lo general centrados en las ideas de las relaciones familiares y comunitarias. Normalmente, una sola vivienda alberga a una gran familia unida siendo capaz de satisfacer las necesidades de varios grupos etarios bajo un mismo techo. De esta manera, la vida multigeneracional exige una sintaxis espacial única para fomentar las conexiones.
El sistema de familia conjunta ofreció protección e identidad en la sociedad india, lo que permitió conexiones más profundas entre las diferentes generaciones. La tradición ofrece apoyo en tiempos de crisis e interacción social entre diversos conjuntos de personas. Constituyéndose como un antídoto contra el aumento de los precios de la vivienda y el costo del cuidado de niños y ancianos, la vida multigeneracional continúa siendo relevante para el indio moderno. El patrón de vida se manifiesta en el entorno construido como asentamientos agrupados, pisos y habitaciones adicionales, y el legendario patio.









