
"Quiero empezar agradeciendo a la arquitectura misma." Con estas palabras, el arquitecto chileno Smiljan Radić, el 55º ganador del Premio Pritzker de Arquitectura, abrió su discurso en la Ciudad de México. Reflexionando sobre lo que él llama "distracciones", agradeció los muchos encuentros que lo han acompañado a lo largo de su vida y práctica: desde el arte, las ciudades, los materiales, las estructuras y las composiciones hasta los paisajes, la poesía, la naturaleza, las formas, las historias y los recuerdos. Habló sobre lo que, dentro de ellos, lo provocó y las huellas que dejaron en su imaginación arquitectónica.








