Frente a los desafíos ambientales, políticos, económicos y sociales actuales, la experimentación con materiales en la arquitectura invita a reconocer la importancia de investigar y analizar las propiedades de los elementos constructivos y comprender el rol del diseño espacial y su entorno inmediato. Si bien existen diversos textiles, plásticos y hasta residuos de varias fuentes que se reciclan y adquieren una nueva vida útil, el debate sobre el uso de la sal como material de construcción da lugar a fomentar prácticas más sostenibles para reducir el impacto de la industria sobre el medioambiente como así también indagar sobre la nueva vida de aquellos minerales desperdiciados y residuos mineros para implementar en la arquitectura.
El desierto es un territorio en constante transformación. Moldeado por el soplo de los vientos, sus relieves, ondulaciones y fisuras aparecen y desaparecen en la inmensidad árida, como si el paisaje fuera una pantalla en movimiento. Un lugar de contrastes profundos, donde el calor implacable del día se disuelve en la frescura de la noche, revelando la naturaleza en su esencia más primitiva. Ante esta geografía mutable e indomable, ¿cómo concebir una arquitectura que no solo se integre, sino que también respete y dialogue con un ambiente remoto y en continua metamorfosis? Este es el desafío que enfrentan los proyectos hoteleros ubicados en el paisaje desértico de América Latina.
El diseño en madera del Colectivo Arrabal, para un pabellón en el desierto de la Región de Antofagasta, es una propuesta que aborda las características del material en la construcción de estructuras versátiles, resistentes y cambiantes.
El proyecto fue desarrollado por estudiantes en el XXV Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura, y se materializa como una 'flor' de madera, lana y uniones de acero, que permite diferentes situaciones al abrirse (un observatorio del cielo nocturno) y cerrarse (un refugio para el sol).
Construido en el marco del Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura, ELEA Atacama 2017, el proyecto 'MUYU, Cámara Circular' es una cámara obscura circular de marcos prefabricados de madera, que protege y oculta un misterioso patio interior. Su forma y su configuración espacial obliga al visitante a cumplir un rito específico para ingresar a su núcleo, buscando entregar "una experiencia significativa en torno al reconocimiento del territorio y de la cosmología mágica andina".
El diseño es del arquitecto y fotógrafo chileno Nicolás Sáez, quién junto a la colaboración de Ismael Maldonado, estudiante de Arquitectura UBB, lideró el taller conformado por 30 estudiantes de arquitectura de Perú, Uruguay, Argentina, España y Chile.
La ocupación del territorio y el desarrollo de las regiones del norte de Chile son dominados por las operaciones macroeconómicas y globales de la explotación de la minería. Esto ha producido un desajuste entre lo local y lo global, desescalando la manera en que se habita el paisaje e interfiriendo en las posibilidades laborales y de convivencia de sus habitantes.
El proyecto Granja de Nubes en Atacama -de los arquitectos españoles de Z4Z4- busca enfrentar esta problemática a través de la explotación del agua atmosférica, con el objetivo de movilizar a Codelco y re equilibrar las condiciones ambientales que se han desajustado con el paso del tiempo.
Para Arquideas, el objeto de este concurso para estudiantes de arquitectura y jóvenes arquitectos, International Museum of Astronomy (IMOA) en Atacama (Chile), fue la creación de un centro de aprendizaje y observación de los cielos para los amantes del Turismo Astronómico. Este tipo de actividad, que provoca la llegada de miles de turistas a las tierras chilenas, provenientes de otros continentes como Europa, Asia o Australia, puede ser profesional o amateur y buscaba el placer que ofrece la experiencia del aprendizaje y descubrimiento de la bóveda celeste.
Cortesia de David Rodriguez Arquitectos + Combeau & De Iruarrizaga Arquitectos
"Un museo representativo de la Región de Atacama debe configurar una arquitectura capaz de exaltar el aspecto más memorable de la región: su extraordinaria geografía marcada por la dramática, luminosa y silenciosa relación entre el suelo y el cielo. La potencia y singularidad de este territorio ha permitido y esculpido el carácter de los diversos esfuerzos humanos que se han desarrollado en la historia; agricultura, minería, astronomía, etc. Buscamos según esto una arquitectura masiva, gravitacional, excavada, que configura principalmente una interioridad a través de los espacios exteriores."
El siguiente proyecto participó en el concurso para el nuevo Museo Regional de Atacama, diseño del equipo conformado por David Rodriguez Arquitectos + Combeau & De Iruarrizaga Arquitectos.
La Architectural Association (AA) y el Programa de Magister en Arquitectura (MARQ) de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile, realizaron en conjunto del 3 al 11 de Enero la tercera versión del workshop internacional Deserta . El tema de este año fue “Chile by Night”.
La experiencia se desarrolló en un entorno extremo en clima y geografía: el Desierto de Atacama, el desafío fue explorar en el tema de la ciencia y su contexto, en vista del impacto de la astronomía en los últimos años - y en el futuro-, sobre la ciudad de Atacama, su territorio y paisaje.
El proyecto es una licitación anunciada por mercado público y llamada por la dirección de arquitectura del MOP para la dirección de arquitectura de la región de Atacama. Los ganadores de la licitación fue el equipo conformado por Espiral asociados a Iglesis Prat Arquitectos. El nuevo edificio consistorial aporta y valoriza el entorno en la generosidad de su idea fuerza del partido. El partido general se funda en la idea de la oferta urbana y regala espacio y vistas. Ofrece una espacialidad que comunica un nuevo orden al centro del poblado. Una explanada urbana relaciona el nuevo edificio consistorial con la iglesia. Así los dos edificios más significativos otorgan un nuevo orden a la plaza y generan un lugar de encuentro ciudadano.
El proyecto hotelero se convirtió rápidamente en un pequeño encargo urbano: un asentamiento humano en el cual se combina el entorno natural, comercio, educación, política y cultura. Para lograr estos objetivos se optó por una estrategia donde cada componente del proyecto juega un rol esencial en la definición del total: Las piezas se convierten en techos, el techo es una plaza, la plaza es una ventana, la ventana a es una fachada y la fachada es paisaje.