Cada año, el 3 de diciembre, el Día Internacional de las Personas con Discapacidad trae una atención renovada a la necesidad de entornos inclusivos y equitativos, tanto social como espacialmente. El tema del 2025, "Fomentar sociedades inclusivas para la discapacidad avanzando hacia el progreso social", destaca cómo las barreras persistentes en el empleo, la protección social y el acceso a servicios continúan afectando a más de mil millones de personas en todo el mundo. Dentro de este contexto más amplio, el entorno construido juega un papel decisivo: la arquitectura puede reforzar la exclusión o abrir caminos hacia la autonomía, la dignidad y la participación en la vida diaria.
El primer lunes de octubre se celebra el Día Mundial de la Arquitectura. Este año, la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) ha establecido el tema "Diseño para la Fortaleza", un poderoso llamado a la acción que resuena profundamente con el enfoque de la ONU sobre la respuesta a crisis urbanas. En un mundo que enfrenta interrupciones ambientales y sociales sin precedentes, este tema nos desafía a ir más allá de soluciones temporales. Cabe preguntarse, ¿cómo pueden nuestros edificios y ciudades no solo resistir los impactos, sino también fomentar la equidad, la continuidad y la resiliencia?
Aunque el concepto de fortaleza en arquitectura puede evocar fácilmente imágenes de concreto reforzado y acero, está surgiendo una interpretación más profunda, una que define la fortaleza no como mera rigidez, sino como una capacidad holística para resistir y adaptarse. Esto incluye muchas facetas, desde la resiliencia ecológica y el cuidado hasta los conceptos duraderos de resiliencia social o la conservación de estructuras urbanas existentes, todas contribuyendo a un entorno construido más capaz de responder a la multitud de crisis que enfrentan las ciudades en todo el mundo.
¿Cómo es posible alcanzar el bienestar emocional en el ámbito público? ¿Qué rol desempeñan los espacios públicos en el fomento del bienestar urbano? Considerando que las prácticas deportivas pueden conformar un componente vital en la generación de espacios públicos saludables, la práctica del skateboarding, una de las actividades urbanas más reconocidas a nivel global, representa una alternativa en la construcción de oportunidades para el desarrollo físico, recreativo, social, cultural y también profesional de múltiples generaciones.
La vivienda para estudiantes ha experimentado una transformación notable durante el último siglo. Una vez vista como una necesidad utilitaria, proporcionando refugio y servicios básicos para estudiantes, esta tipología arquitectónica ha evolucionado para abordar demandas sociales, culturales y urbanas cada vez más complejas. Comenzando con el enfoque modernista de Le Corbusier en la Cité Universitaire en París, la residencia estudiantil ha reflejado tendencias más amplias en arquitectura, urbanismo y cambio social.
Hoy en día, estos edificios deben atender a una población altamente diversa y transitoria, navegando las presiones de asequibilidad, densidad y los estándares de vida en evolución de los jóvenes adultos. Con la rápida urbanización y el aumento de la movilidad estudiantil, las universidades enfrentan ahora el desafío de diseñar viviendas que no solo sean funcionales, sino también adaptables a diferentes contextos culturales y sociales. Esto ha llevado a soluciones más flexibles e innovadoras que promueven tanto la privacidad como la vida comunitaria.
La arquitectura ha sido entendida durante mucho tiempo como una herramienta poderosa para dar forma al entorno físico y a las dinámicas sociales dentro de él. Sin embargo, su potencial para fomentar la equidad social a menudo es pasado por alto. El diseño impulsado por la empatía invita a los profesionales de la arquitectura a abordar su trabajo no solo como creadores de espacio, sino como facilitadores de la conexión humana y el bienestar comunitario. Este enfoque se centra en comprender las experiencias vividas, las luchas y las aspiraciones de las personas — particularmente las comunidades marginadas — y en responder a sus necesidades a través de una arquitectura inclusiva y reflexiva. Va más allá de la estética y la funcionalidad, enfocándose en crear espacios que fomenten la dignidad, la accesibilidad y la equidad social. Al priorizar la empatía, los arquitectos/as pueden diseñar entornos que eleven a las comunidades, aborden las disparidades y creen espacios inclusivos que promuevan un cambio social positivo de manera tangible y centrada en el ser humano.
Hacia los albores del Modernismo, en la ferviente búsqueda de sistemas constructivos innovadores, eficientes y rentables, la idea de la construcción modular ofrecía exactamente la promesa de eso: un sistema industrializado compuesto por elementos listos para ensamblar, fácilmente configurables, económicos y controlados en calidad. Si bien la idea no ganó tanta fuerza como se esperaba inicialmente, sigue siendo una premisa atractiva para arquitectos y diseñadores. Ahora, nuevos desarrollos en el campo han llevado a un renovado interés en el tema, a medida que la vivienda modular emerge como una medida efectiva en diversos aspectos, desde viviendas asequibles hasta refugios de emergencia, o incluso como plataformas para la colaboración interdisciplinaria, la participación y el diseño participativo. El siguiente artículo explora esta promesa de accesibilidad, creatividad y asequibilidad que se ha convertido en una parte integral del debate en torno a la arquitectura modular.
Al conmemorar el Día Mundial del Autismo, es fundamental reconocer el impacto del diseño en las vidas de las personas con discapacidades. Ya sea el Autism Garden en Irán de Hajm.e.Sabz, el Sycamore at Northgate Park Hospital en Reino Unido o el Home for The Homeless, cada uno de estos proyectos celebra diversas necesidades y busca fomentar un sentido de pertenencia y empoderamiento para todos.
La arquitecta, académica y curadora ghanesa-escocesa Lesley Lokko ha sido anunciada como la ganadora de la Medalla de Oro Real 2024 por el Instituto Real de Arquitectos Británicos (RIBA), convirtiéndose en la primera mujer africana en recibir este premio. Lokko no es una arquitecta en ejercicio, pero como profesora, escritora y curadora, ha luchado por ampliar el acceso a la profesión y dar voz a aquellos que han sido ignorados durante demasiado tiempo. Como curadora de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2023, ha centrado la atención en África y su diáspora, explorando los complejos temas de la descolonización y la descarbonización. Por todas sus contribuciones a la profesión, Lesley Lokko recibirá formalmente la medalla en mayo de 2024 de manos de Muyiwa Oki, el primer presidente negro del RIBA.
La estructura de nuestras ciudades está moldeada por millones de pequeñas decisiones y adaptaciones, muchas de las cuales se han vuelto parte integral de nuestra experiencia. Actualmente se dan por sentados, pero algunos de estos elementos fueron revolucionarios en el momento de su implementación. Uno de ellos es el corte de acera, la pequeña rampa que desciende por la vereda para conectarla con la calle adyacente, permitiendo que las personas en sillas de ruedas y con discapacidades motoras puedan subir y bajar fácilmente. Esta adaptación aparentemente pequeña ha demostrado ser inesperadamente útil para una amplia gama de personas, incluyendo a padres con cochecitos, ciclistas, trabajadores de delivery, etc. En consecuencia, da nombre a un fenómeno más amplio, el efecto "Curb Cut", donde las adaptaciones y mejoras realizadas para una minoría acaban beneficiando a una población mucho más grande de formas esperadas e inesperadas.
A medida que aumentan en número e intensidad los desafíos planteados por el cambio climático, también aumenta la necesidad de encontrar prácticas de construcción sostenibles que se conecten con los ecosistemas y los medios de vida. Si bien a menudo se pasa por alto, la arquitectura vernácula puede ofrecer respuestas innovadoras a problemas contemporáneos. Este tipo de arquitectura no solo se basa en materiales disponibles localmente, sino también en el conocimiento indígena de las condiciones locales como la orientación al sol, los patrones de viento, las necesidades de ventilación y el comportamiento de los materiales con el tiempo. La Dra. Sandra Piesik, directora y arquitecta de 3 ideas, y fundadora de HABITAT Coalition, explora este tema en su nuevo libro, Hábitat: arquitectura vernácula para un clima cambiante.
Avanzar significa también mirar hacia atrás. Cumplir la misión de crear baños seguros e inclusivos que satisfagan las necesidades de un rango diverso de personas de diferentes edades, géneros, religiones y capacidades requiere de una perspectiva amplia. Para poder entender cómo llegamos al “punto muerto” en el que nos encontramos hoy respecto al debate sobre el diseño de estos espacios, debemos considerar que los baños fueron y son proyectados dentro de un contexto social e histórico particular.
Parques infantiles para niños refugiados en Bar Elias, Líbano. Image Cortesía de CatalyticAction
Al hablar de planeación urbana y espacio público, es importante pensar en las diferentes vivencias que una misma ciudad produce en sus variados tipos de usuarios. El urbanismo inclusivo es un tema amplio que se puede abordar desde distintas posturas: el género, la discapacidad, y los medios de transporte son algunos ejemplos. Idealmente, la ciudad se debe diseñar tomando en cuenta las situaciones particulares de quienes conforman un todo poblacional, para acomodar distintas experiencias dentro de un espacio compartido.