
“La regla de oro de nuestros tiempos es adaptarse; no hay que agarrarse a las patadas con la realidad”, decía Mathias Goeritz. Más de sesenta años después, el TIEMPO CERO llega al Museo Experimental El Eco para provocar una reflexión sobre el Antropoceno y la resistencia tangencial. A partir de la propuesta curatorial de Gabriela Carrillo, la convocatoria del pabellón apuntó hacia los futuros impostergables contra el tiempo y la crisis ambiental, además de lo lúdico para reflexionar sobre “cómo pasamos el tiempo” o “cómo pasa el tiempo”.
En 10 años y a través de 9 propuestas construidas, el Pabellón ECO ha confrontado otros tiempos con tomas de posición para afrontar realidades con base en la premisa fundacional lanzada por Daniel Mont a Mathias Goertiz para experimentar su educación visual: “haga lo que se le dé la gana”. Tanto la idea de escultura funcional como de dispositivo temporal han sido idearios para blocks de concreto (Frida Escobedo, 2010), campos de redes alabeadas (Estudio MMX, 2011), desplazamientos reflejantes (Luis Aldrete, 2012), rampas diagonales (Estudio Macías Peredo, 2013), paradojas hídricas (Taller Capital, 2015), “parques experimentales” (APRDELESP, 2016), campanarios (TO, 2018) y cronoboros (TANAT, 2020).







