
Los avances en la tecnología de impresión 3D están progresando a un ritmo sin precedentes, acompañados por un aumento paralelo en la potencia computacional para manipular y crear geometrías complejas. Esta sinergia tiene el potencial de ofrecer a los arquitectos/as un nivel sin igual de libertad artística en lo que respecta a las texturas complejas que pueden generar, gracias a la notable alta resolución de la tecnología y sus capacidades de fabricación rápida. Si la cuestión de la producción estuviera resuelta y los profesionales de la arquitectura pudieran esculpir virtualmente cualquier cosa en una fachada de manera efectiva y eficiente, ¿qué se animarían a hacer?
Aunque hemos visto desarrollo en el campo de la impresión 3D de alta resolución en forma de prototipos, en el último año hemos sido testigos de la materialización de proyectos arquitectónicos utilizando esta tecnología a nivel de fachada. Studio RAP en Ámsterdam ha fabricado de manera efectiva sistemas modularizados impresos en 3D que utilizan geometrías generadas algoritmicamente. El año pasado concluyeron "Ceramic House", una tienda boutique en Ámsterdam, construida utilizando azulejos cerámicos impresos en 3D montados en una estructura de acero inoxidable cortada con láser, empleando un diseño algorítmico inspirado en el arte del tejido.





