
Muchas ciudades importantes de Estados Unidos están lidiando con grandes edificios industriales que han caído en desuso. Estos edificios tienen importancia histórica y arquitectónica y, a menudo, están protegidos contra la demolición. En consecuencia, los profesionales de la arquitectura enfrentan el desafío y la responsabilidad de adaptar estos edificios a las funciones contemporáneas. Optar en contra de la demolición refleja un enfoque de construcción sostenible y resalta la importancia de honrar el patrimonio construido.
Estas edificaciones de gran escala suelen contar con estructuras robustas y materiales duraderos, que pueden beneficiar plenamente nuevos usos. Las grandes luces entre columnas se traducen en interiores muy abiertos, lo que los convierte en excelentes opciones para espacios culturales, de trabajo y diseños de oficinas de planta abierta.
























