
El enfoque de las políticas públicas sobre el elemento-tópico vivienda está agotado. Es necesaria una visión integral sobre la problemática que se pueda resumir en una transición necesaria desde la conceptualización de “la vivienda como quid del problema” a una extensión de la mirada a “el hábitat como quid de la cuestión”. Esto permite contar con una mirada holística sobre las necesidades de la población -cada vez más creciente- que se encuentra en situación de vulnerabilidad en sus derechos de acceso a la vida urbana.
Se requiere para ello el diseño de instrumentos de escala local que permita la implementación de políticas activas multisectoriales. Es decir, es necesario avanzar hacia una ley nacional de usos del suelo que de marco, pero a la vez obligue a cada provincia a contar con su propia ley sobre la base de presupuestos mínimos. De tal modo, cada provincia la adaptaría a sus condicionantes naturales, sociales y económicas, y profundizaría esos presupuestos. Dentro de esos planes de diversas escalas, una línea estratégica troncal común a todos debe ser la cuestión del acceso al hábitat digno en cumplimiento de la garantía constitucional.

