
A diferencia de muchas filmaciones dónde las ciudades futuras aparecen colapsadas de infraestructuras distópicas, atiborradas de personas y llenas de violencia, Black Mirror nos muestra una línea quizás mucho más cercana y austera - mucho más en relación con las tendencias actuales de la arquitectura.
La serie de televisión británica creada por Charlie Brooker, actualmente emitida por Netflix, evidencia un porvenir físico más bien sencillo donde parte de los avances pasan más por las capacidades de los dispositivos tecnológicos en sí que otra cosa, y ante todo, recordando como estos podrían afectar nuestras vidas.
