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Arquitectos: Ramiro Carro - Lucas Ibarra Arquitectos
- Área: 40 m²
- Año: 2020
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Proveedores: AutoDesk, Bosch, Chaos Group, EGGER, Petrilac, +2


La exposición Ola de Calor del Reino de Bahréin, curada por el arquitecto Andrea Faraguna, ha sido anunciada como la ganadora del Premio Golden Lion a la Mejor Participación Nacional en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025. El ganador ha sido seleccionado por un jurado internacional compuesto por el curador suizo, crítico e historiador del arte Hans Ulrich Obrist como presidente del jurado, la arquitecta sudafricana, docente y curadora Mpho Matsipa, y la curadora italiana Paola Antonelli. La ceremonia de premiación se transmitirá en vivo desde la sede de la Bienal en Ca'Giustinian. El pabellón se destaca por abordar la urgente cuestión del calor extremo a través de una instalación específica del sitio que muestra estrategias de enfriamiento pasivo enraizadas en las realidades climáticas y el contexto cultural de Bahréin.


El desarrollo de edificios tradicionales sigue un modelo arriesgado: diseñar, construir a gran escala y esperar que todo funcione como se planeó. Los prototipos de vivienda sostenible invierten este guion creando micro-versiones funcionales de visiones más grandes. Este enfoque metódico permite a los diseñadores experimentar con nuevos materiales, tecnologías y sistemas sin los enormes riesgos financieros y ambientales asociados con el desarrollo a gran escala. Los prototipos de construcción sostenible sirven como laboratorios compactos donde se pueden probar teorías antes de una implementación más amplia.





América Latina alberga la mayor población católica del mundo — más del 25% de los católicos globales vive en este continente, donde la fe ha moldeado no solo la vida espiritual, sino también el tejido cultural, social y urbano de sus ciudades. Desde los primeros templos levantados durante la colonización europea, la arquitectura de las iglesias católicas latinoamericanas ha pasado por profundas transformaciones. Los trazos imponentes del barroco colonial y las fachadas ornamentadas han dado paso, a lo largo del tiempo, a interpretaciones más audaces y contemporáneas, que reflejan las realidades locales, la búsqueda de identidad y la experimentación arquitectónica.




Según el gabinete de análisis Gartner, las ventas de impresoras 3D se vieron disparadas al 75% hacia el 2014 pero, sin embargo, esta tecnología aún continúa experimentando un gran crecimiento. Si bien existen múltiples debates en el ámbito de la arquitectura sobre si la impresión 3D puede considerarse artesanía o si es factible la mixtura de materiales locales con impresión 3D, su implementación desde la academia aspira a crear nuevas experiencias, investigaciones y conocimientos que colaboren en el desarrollo y la aplicación de esta tecnología. Ahora bien, ¿cómo la integración de la impresión 3D desde la academia podría provocar cambios en la industria de la construcción a futuro? ¿cómo la enseñanza en arquitectura y diseño podría fomentar la colaboración con otras disciplinas y crear nuevas aplicaciones en otros campos?