
América Latina alberga la mayor población católica del mundo — más del 25% de los católicos globales vive en este continente, donde la fe ha moldeado no solo la vida espiritual, sino también el tejido cultural, social y urbano de sus ciudades. Desde los primeros templos levantados durante la colonización europea, la arquitectura de las iglesias católicas latinoamericanas ha pasado por profundas transformaciones. Los trazos imponentes del barroco colonial y las fachadas ornamentadas han dado paso, a lo largo del tiempo, a interpretaciones más audaces y contemporáneas, que reflejan las realidades locales, la búsqueda de identidad y la experimentación arquitectónica.
Actualmente, las nuevas iglesias son concebidas no solo como espacios de culto, sino también como hitos culturales y arquitectónicos. Este cambio de perspectiva está, en gran parte, influenciado por templos e iglesias de otras tradiciones religiosas, que han provocado una revisión de los métodos tradicionales de expresión de la fe y de cómo se establece esta relación con los fieles.
















