
Las ciudades de EE. UU. están adoptando unidades de vivienda accesorias (ADU) para abordar la crisis de vivienda en todo el país. A menudo construidas en lotes de viviendas unifamiliares existentes, las ADU ofrecen una opción asequible para aumentar la disponibilidad de viviendas en vecindarios establecidos. Sin embargo, como cualquier nuevo desarrollo de viviendas, las regulaciones efectivas son fundamentales para una adopción generalizada. Los Ángeles se ha convertido en un campo de pruebas en el uso de ADU para abordar su escasez de viviendas, proporcionando información valiosa para otras ciudades. La experiencia de la ciudad subraya los desafíos de establecer regulaciones, al mismo tiempo que promueve los beneficios de las ADU como una solución de vivienda asequible.
En 2017, entró en vigor una ley de California destinada a flexibilizar las regulaciones para las unidades de vivienda accesorias (ADU, por sus siglas en inglés): sótanos, apartamentos con garaje y casas traseras. El impacto en Los Ángeles fue dramático. En dos años, los permisos de construcción para ADU aumentaron un 30%, representando una quinta parte significativa de todos los nuevos permisos de vivienda emitidos. En marcado contraste, las grandes ciudades de otros estados como Seattle sufrieron un impacto mucho menor: las ADU representaron sólo el 2% de los nuevos permisos de vivienda durante el mismo período.








