El encargo surge de la necesidad del colegio de aumentar la superficie útil del patio de recreo, que debido al gran número de alumnos y (de padres) que coinciden en diferentes momentos del día impiden el correcto desarrollo de las actividades deportivas y de esparcimiento.

Miguel de GuzmánDicho patio tiene unas dimensiones de 33 x 35 metros conformadas por el Colegio existente en forma de U, con un ala realizada en los años 50 y otra fase en los 70, con su lado abierto hacia una orientación SE. El hecho de tratarse de un colegio y de tener que acometer las obras exclusivamente durante los meses de verano hizo apostar, desde un principio, por una estructura de hormigón prefabricado que pudiese ser construida en pocos días, además de ser capaz de salvar las grandes luces diáfanas de 13 metros que el proyecto exigía para el aprovechamiento óptimo del espacio resultante bajo la pista elevada.
