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Vivienda Social en Latinoamérica: Geometría de control

Vivienda Social en Latinoamérica: Geometría de control
Vivienda Social en Latinoamérica: Geometría de control, Programa Minha Casa Minha Vida - Luís Correia/PI. Foto: Otávio Nogueira, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Programa Minha Casa Minha Vida - Luís Correia/PI. Foto: Otávio Nogueira, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

Después de reflexionar sobre el diseño capaz de establecer 'pertenencia emocional' y los antipatrones de la vivienda social, Nikos A. Salingaros, David Brain, Andrés M. Duany, Michael W. Mehaffy y Ernesto Philibert-Petit continúan con su serie de artículos en torno a la vivienda social en latinoamérica. En esta ocasión, la propuesta aborda como el control influencia a la forma urbana y la forma de la vivienda de manera notable.

Una “geometría de poder” que es fácil de reconocer

El proceso psicológico del control influencia a la forma urbana y la forma de la vivienda social de manera notable. El control puede manifestarse en la geometría arquitectónica y también en la disposición urbana. Una geometría rígida y mecánica dicta la forma individual de los edificios y de los espacios urbanos, mientras que la geometría de su disposición determina la relación entre edificios separados y la forma de la red de calles. Existen muchas formas de expresar el control en términos arquitectónicos y urbanos, y podemos encontrarlos en todos los ejemplos de vivienda social construidos por el gobierno.

Programa Minha Casa Minha Vida no Acre.  Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Programa Minha Casa Minha Vida no Acre. Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

Se pueden encontrar ejemplos de estructuras urbanas orgánicas generadas “de abajo hacia arriba” a lo largo de la línea universal del tiempo comenzando por las primeras ciudades registradas en el período Neolítico, hasta los tiempos modernos. La estructura urbana mecánica fabricada “de arriba hacia abajo” se encuentra en nuestra línea del tiempo desde que aparecieron por primera vez los patrones de colonización en la historia. Así, tenemos modelos de esta estructura mecánica que datan de los períodos imperiales en Grecia, Roma o China hasta nuestros días. En el Siglo XX, fue impuesta una estructura mecánica exacerbada en las ciudades por la cultura de la máquina de pensamientos y valores modernistas. Este último período ha sido decisivo en la configuración de la estructura de las ciudades de hoy en día y parece que seguirá dominando en los próximos años. En el futuro cercano, la fragmentación espacial podría convertirse en la última consecuencia del pasado reciente. En forma alternativa, podríamos entrar en un periodo en que el paradigma emergente de las redes puede ser mejor utilizado para conectar nuestras estructuras espaciales y patrones otra vez, trabajando entonces contra la fragmentación.

Programa Minha Casa Minha Vida - Guapurá, Itanhaém. Foto: Prefeitura de Itanhaém, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Programa Minha Casa Minha Vida - Guapurá, Itanhaém. Foto: Prefeitura de Itanhaém, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

Existe una “geometría de poder” que es fácil de reconocer (Alexander, 2001-2005; Salingaros, 2006). Se encuentra más claramente expresada en la arquitectura fascista militar de la Segunda Guerra Mundial (y mucho antes de ésta), pero ha sido adoptada por gobiernos e instituciones de todas las creencias políticas (desde las más progresivas a las más represivas). Este tipo de edificios están conformados como bloques rectangulares de gran tamaño acomodados en cuadrículas rectangulares estrictamente repetitivas. Las cuadras con edificios altos dan la impresión del control de sus ocupantes, que están forzados dentro de una tipología militar/industrial que es obviamente opuesta a la geometría libre de una favela. Tenemos dos geometrías contrastantes: unidades de vivienda amontonadas en una o más cuadras, o viviendas acomodadas irregularmente. La impresión psicológica del control sigue a la posibilidad de VERDADERO control, por ejemplo, la entrada de un edificio de viviendas puede ser controlada y cerrada fácilmente por la policía, algo que es imposible de hacer en un conjunto de casas individuales.

Los oficiales de gobierno y los desarrolladores comparten esta visión del control, y esto tiende a eliminar cualquier otro enfoque sobre el tema. El gobierno local debería preferir el fácil acceso a un sitio a través de bloques de forma regular. Los administradores están engañados con la noción de que las formas geométricas simples son la única tipología que se puede utilizar para crear nuevos desarrollos eficientes.

Una administración puede construir muchas unidades pequeñas en vez de edificios altos, pero las acomodará rígidamente en una retícula militar/industrial. Las unidades habitacionales individuales son copias exactas de un solo prototipo. Aquí se ejerce el control al no permitir variaciones individuales. Un módulo de vivienda se repite para cubrir una región entera, prestando cuidadosa atención al alineamiento estrictamente rectangular. La complejidad y la variación se perciben como un vago control total — no sólo de las tipologías de edificios, sino de la forma en que se toman las decisiones — y por lo tanto son evitados.

La variabilidad de las construcciones se percibe como amenaza

Muchos factores favorecen la estandarización y regulaciones relativamente rígidas: eficiencia administrativa, responsabilidad, mantenimiento de estándares en los que se basa el éxito de la administración y los requerimientos de transparencia e imparcialidad en los procesos. La eficiencia de la producción modular, mal relacionada con el progreso económico, se utiliza como excusa para el uso de la geometría militar/industrial. La variabilidad de las construcciones se percibe como amenaza y se contradice con argumentos como los costos excesivos de producción. Estos argumentos apoyan la creencia de que la planeación centralizada es una necesidad social y económica. Aun así, estos argumentos han probado no ser válidos una y otra vez. Una vez más, el paradigma de producción (y pensamiento) lineal industrial y mecánico, no permite a los desarrolladores de vivienda social considerar variabilidad, heterogeneidad y complejidad como elementos esenciales en sus proyectos.

Residencial Jequitibá no Acre.  Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Residencial Jequitibá no Acre. Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

De forma similar a la aplicación de nuevas tecnologías en la producción de las fábricas, se presenta una justificación en términos de costos y eficiencia, pero la lógica detrás de esto es una lógica de control. En el contexto del estado moderno, es por lo general más crucial el mantenimiento de los estándares, transparencia y responsabilidad que la reducción de costos en términos absolutos. Como resultado, se ha vuelto muy común para las estructuras de administración burocrática (con las mejores intenciones y sin importar ideologías de Derecha o Izquierda) la imposición de estándares que obstruyen el verdadero objetivo que tratan de alcanzar.

La adaptabilidad a las necesidades individuales requiere libertad en el diseño para que cada unidad sea distinta, y su posición y forma puedan ser decididas en gran medida por sus futuros residentes. Esto es posible de lograr. Sin embargo, ambos lados del espectro político se oponen fuertemente a la libertad en el diseño. La Derecha considera que los pobres no merecen tal oportunidad, y que una casa por encargo es un privilegio exclusivo de la clase adinerada. La Izquierda, por otro lado, cree firmemente en la equidad, lo que se malinterpreta como la prohibición de que en un desarrollo social, existan casas con alguna diferencia una de la otra. Instituciones como bancos, compañías constructoras y topógrafos se asustan con la posibilidad de tener que lidiar con variaciones individuales.

Programa Minha Casa Minha Vida - Guapurá, Itanhaém. Foto: Prefeitura de Itanhaém, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Programa Minha Casa Minha Vida - Guapurá, Itanhaém. Foto: Prefeitura de Itanhaém, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

Los componentes modulares restringen la libertad de diseño

El control se ejerce en otras formas más sutiles como resultado de la estandarización. Un módulo constructivo barato disponible en una tienda, si es suficientemente grande, reemplaza a otras alternativas, aunque sean mejores. Los componentes modulares restringen la libertad de diseño, porque influencian al producto final que resulta de su unión (Alexander, 2001-2005; Salingaros, 2006). Los gobiernos que subsidian vivienda social promueven los módulos industriales y sus componentes y desalientan la construcción individual. Sin embargo, la producción local podría lograrse a menor costo y resolvería parte del problema de desempleo. Una geometría industrial incorporada en tipologías arquitectónicas y urbanas eventualmente se refleja en el ambiente construido.

El ambiente natural se vuelve víctima de la geometría de control. La naturaleza y la vida son visualmente “desordenadas”. Elementos topográficos como rocas, cuestas y riachuelos así como árboles y plantas, representan un reto para la geometría plana, rectangular y son usualmente eliminados. Los gobiernos locales enfocan sus esfuerzos a erradicar elementos orgánicos del “ideal” ambiente estéril. Algunas veces (no todas) este acto de agresión contra la naturaleza trata de amortizarse plantando unos cuantos árboles no nativos del sitio en estricta alineación geométrica y utilizándolos como esculturas visuales. Las especies de plantas nativas existentes no son bienvenidas y sólo se aceptan las que parecen artificiales (porque son uniformes y no crecen al azar como otras plantas). En las casas de personas de bajos ingresos, aunque se considera un lujo muy caro, al final, el proyecto adquiere un carácter innatural, sin vida, totalmente carente de conexiones al crecimiento natural.

Programa Minha Casa Minha Vida no Acre.  Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0
Programa Minha Casa Minha Vida no Acre. Fotos: Sérgio Vale/Secom, via Flickr. Licencia CC BY 2.0

Presentado por N.A.S. como discurso de apertura en el Congreso Ibero-Americano de Vivienda Social en Brasil, Florianópolis, 2006.

Traducción al Español de Nuria Hernández Amador, revisada por Ernesto Philibert Petit.

Bibliografía

  • Christopher Alexander (2001-2005) The Nature of Order: Books One to Four (Center for Environmental Structure, Berkeley, California).
  • Nikos A. Salingaros (2006, 2014) A Theory of Architecture (Sustasis Press, Portland, Oregon and Vajra Books, Kathmandu, Nepal). El capítulo 9 en Español está publicado en Plataforma Arquitectura, 17 Octubre, 1 y 20 Noviembre, 2014. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/757621/fundamentalismo-geometrico-parte-3-habitando-el-sueno-de-le-corbusier

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Sobre este autor/a
Cita: Nikos A. Salingaros, David Brain, Andrés M. Duany, Michael W. Mehaffy & Ernesto Philibert-Petit. "Vivienda Social en Latinoamérica: Geometría de control" 21 mar 2019. ArchDaily México. Accedido el . <https://www.archdaily.mx/mx/913394/vivienda-social-en-latinoamerica-geometria-de-control> ISSN 0719-8914

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