
El filósofo y sociólogo Henri Lefebvre acuñó la concepción de “la producción del espacio” en el año 1974, rompiendo con la visión del espacio como un contenedor o escenario de objetos y relaciones sociales, para transitar hacia el espacio entendido como un proceso. El espacio, desde esta visión basada en la tradición Marxista, es producto y productor de procesos y relaciones sociales.
La gran aportación de Lefebvre nos lleva a reflexionar sobre lo que Marx nombró como el fetichismo de la mercancía: reducir la producción y el intercambio de mercancías a relaciones entre cosas [dinero y mercancía], ocultando las relaciones sociales implícitas en los procesos de producción e intercambio. El fetichismo permite encubrir la explotación de los trabajadores pues, a través de la mercancía misma, no somos capaces de conocer las condiciones laborales de las personas involucradas en los procesos de producción. Es así que Lefebvre propuso aproximarnos al estudio y al análisis del espacio, como Marx se aproximara al estudio de la mercancía:















