
En América, el final del siglo XIX está marcado por una ola de disputas históricas y transformaciones políticas que tienen como telón de fondo la búsqueda de una identidad nacional. El período registra una serie de conflictos y disputas por la independencia de lo que ahora conocemos como países soberanos y repúblicas. Es en este contexto que surgen los movimientos panamericanos o hispanoamericanos que, a pesar de tener variadas y distintas influencias políticas, apuntaron a la unificación de todos los territorios del continente americano.
Entre estos movimientos, a partir del desarrollo del sistema capitalista y la posibilidad de ampliar el mercado de consumo, surge la idea de una alianza comercial entre los países del llamado “nuevo mundo”. Encabezados principalmente por Estados Unidos, que tenía como objetivo ampliar su mercado de consumo, a lo largo del siglo XX se organizaron una serie de congresos entre los países de América, buscando fortalecer los lazos comerciales. El primer congreso tuvo lugar entre 1889 y 1890 en Washington, EE. UU. A partir de estos congresos se creó la Unión Panamericana, que en su momento reunió a 21 países cuyo objetivo era compartir información comercial entre sí.















