
Cada vez son más las disciplinas que se preocupan por el derecho a la vivienda. Ya sea en la arena de la arquitectura, el derecho, la economía, el urbanismo, la geografía o la ciencia política, distintas personas han buscado identificar los problemas para su cumplimiento, sobre todo en los ambientes urbanos cada vez más hostiles. Sin embargo, aunque todos hablamos del derecho a la vivienda no estamos hablando de lo mismo.
Esta es una conclusión a la que me ha llevado mi experiencia como abogada defensora de derechos humanos, tras años de acompañar juicios, de dialogar con diversos actores –autoridades, víctimas, operadores de justicia, entre otros- y de participar en debates públicos sobre la vivienda. La he denominado teoría de los derechos homónimos a la vivienda y la resumo de la siguiente forma: existen tres derechos distintos a los que llamamos “derecho a la vivienda”. Es decir, hay tres visiones distintas -y por momentos opuestas- sobre lo que significa.





