
El Bambú, como material, no sólo se posee bondadosas propiedades físico-mecánicas, sino que se caracteriza por su favorable capacidad de renovación, ya que es una planta de rápido crecimiento. Esto hace que su uso sea altamente adecuado para la realización de obras de bajo impacto ecológico.
Entonces, cuando hablamos de un material resistente, duradero, ecológico y sostenible, que sirve como estructura portante, revestimiento, sombra, piso, entre muchos otros, estamos hablando de una sustancialidad, que en el contexto de la crisis ambiental global, propone un cambio de paradigma en torno a la economía energética de los procesos industriales de construcción tradicional.
Bajo esta lógica, hacemos una revisión de las características fundamentales de este material. Buscamos entender cómo se ha utilizado y cómo se han ingeniado sus diversos sistemas de uniones, cortes y usos.
"... el bambú constituye el recurso natural que menos tiempo se toma en ser renovable. No hay árbol que pueda competir con él en velocidad de crecimiento, ni en rendimiento por hectárea. Sus propiedades y eficiencia estructural, tomada como la relación peso/resistencia, superan en tal magnitud a la de las maderas, que sólo se las puede comparar con las del acero o las de las nuevas fibras sintéticas de alta tecnología". (1)
